No te engañes, vas a engordar 4 kilos esta navidad. Es lo que hay, es la media de peso que acumulan los españoles en los 15 días de celebraciones, fiestas, cenas, comidas y copas.

Lo malo no es sólo que vas a engordar unos kilos que te van a costar al menos dos meses de entrenamiento y dieta para perder.

Para tu desgracia los niveles de azúcar en sangre se dispararán acercándote un paso más a la diabetes o quizás dando el definitivo para que te conviertas en un insulinodependiente y recortes tu esperanza de vida entre 5 y 10 años.

El colesterol rebosará tus arterias y pondrán tu vida en peligro, de hecho te llevará al borde del infarto y, si fumas, es más probable que te pase a que recuperes el dinero que has invertido en la lotería de navidad.

Si además llevas una vida sedentaria te puedo asegurar que, por mucho que en televisión te repitan que la navidad es la época más feliz del año, en tu caso es la más peligrosa.

Cada copa que te tomes aportará a tu organismo más de 200 kilocalorías vacías, sin nutrientes, de las que no alimentan y sólo engordan. Si el refresco es azucarado superaremos las 300 por ‘cacharro’.

100 gramos de turrón suman unas 550 calorías. Más del 25% de las que tu cuerpo necesita en un día.

Todos los dulces navideños se mueven en estos valores hipercalóricos con lo que “un caprichito” no es ninguna tontería por muchos diminutivos que utilicemos.

¿Tengo que recordarte que las comidas con exceso de grasas saturadas, las salsas, las raciones pantagruélicas que nos hacen reventar y el exceso de alcohol son algunos de los principales enemigos de tu salud?

Las buenas noticias son que, a pesar de todo, en tu mano está decidir qué alimentos, qué cantidad, qué bebidas consumes y cuanta actividad física vas a desarrollar en navidad.

La operación bikini empieza en diciembre. No te engañes, si no afrontas las navidades con cabeza, en marzo tendrás el mismo o mayor sobrepeso que tienes ahora.