Esta vez le toca al conocimiento popular sobre el ejercicio y la nutrición y, en especial, al consejo erróneo de que una dieta baja en calorías es la mejor manera de perder grasa.

Nuestros cuerpos son máquinas increíblemente adaptables. Cuando la ingesta calórica es demasiado baja responde almacenando más energía en forma de grasa y resulta más difícil deshacerse de ella. El metabolismo se ralentiza hasta el punto en el que no quiere deshacerse de la grasa corporal por si la necesita en algún momento. No importa lo poco que comamos, no perderemos esa grasa, en cambio usará primero la glucosa y después los aminoácidos de los músculos para conseguir la energía por lo que perderemos masa muscular.

En lugar de volverse loco con el conteo de calorías, vamos a enfocarnos en comer alimentos nutritivos. Como ya os hemos contado en alguna ocasión no es lo mismo ingerir 200 calorías de almendras que 200 calorías de bombones. Las primeras contienen proteínas, ácidos grasos esenciales, fibra y carbohidratos complejos o de absorción lenta. Los bombones son ricos en azúcares que son carbohidratos simples y grasas saturadas que son perjudiciales para el organismo, además de acercarnos a la obesidad y la diabetes.

Nuestro cuerpo se adapta al entrenamiento y también a la alimentación. Cuando cambias tu hábitos nutricionales a unos más saludables, el cuerpo responde acelerando el metabolismo. Esto ayuda a quemar más grasa aunque comas más cantidad. Sí, lo leíste bien. Las personas que utilizan éste enfoque nutricional pueden comer sin pasar hambre y mantener un nivel energético adecuado. Aunque cuidado, no debemos confundir el hambre con las ganas de comer o la ansiedad.

Más allá del peaje físico que las dietas excesivamente bajas en calorías dejan en el cuerpo, es una carga mental grande privarse de nuestras comidas favoritas porque no están “en la dieta” y se convierte en el principal motivo de fracaso. Conseguir el cuerpo del bikini que quieres no tiene que ser algo demasiado restrictivo. Queremos que esto sea un estilo de vida, y para que un programa de estilo de vida funcione, no puede amargarte la existencia. En BodySmile creemos que la nutrición ideal te permite disfrutar de ricas comidas sin pasar hambre. Realmente puedes comer lo que quieras, siempre y cuando seas inteligente y moderes las raciones de los alimentos menos sanos y lo combines con una actividad física adecuada.

Por lo tanto, deja a un lado la restricción obsesiva de calorías, nutre tu cuerpo con alimentos saludables y disfruta de la figura que siempre has querido sin pasar hambre. Eso sí, no te limites a comer frutas y verduras. Tu cuerpo necesita los tres macronutrientes: hidratos de carbono, grasas y proteínas. Una dieta para una persona que entrena y quiere tener un cuerpo tonificado debe contener alrededor de entre un 25-35% de proteínas, 25% de grasas insaturadas y el resto hidratos complejos. Evita las grasas saturadas, los azúcares, las harinas procesadas en cualquiera de sus formas (pan, pasta, bollería…) el arroz blanco y sustitúyelo por sus homólogos integrales. Aségurate de dormir bien y de comer antes de entrenar. Si no lo haces tus esfuerzos no tendrán la recompensa que buscas.