En la cabeza de meteduras de pata de enero encontramos a: “Yo sólo necesito cardio para bajar estos kilitos de más”.

La opción más recurrente para perder peso es hacer cardio durante largos periodos de tiempo a una intensidad baja o media que nos permita aguantar para activar la quema de grasa de nuestro organismo ¿no es así? ¡Pues no!

Lo que conseguimos con éstas sesiones de aeróbicos de intensidad moderada es aumentar las hormonas del estrés como el cortisol, lo que nos impide perder grasa ya que, cuando tenemos altos los niveles de cortisol lo que el cuerpo hace es almacenar energía en forma de grasa y sentirnos cada vez más cansados. Además, tener el cortisol alto es perjudicial para la salud.

Ahí queda eso. Entonces, ¿qué debemos hacer?

Lo primero que debemos entender es que la dieta se hará cargo del 80% de los objetivos de pérdida de grasa.  El otro 20% viene por el entrenamiento en particular y lo que “muevas el culo” en general. Y, como podéis suponer, no nos referimos a largas sesiones de aburrido cardio. Ya hablaremos en otro post sobre esto, pero el mejor entrenamiento para perder grasa es aquel entrenamiento metabólico corto y con peso.

La mayoría de la gente no necesitará más de cuatro o cinco sesiones de entrenamiento a la semana. Cada entrenamiento puede durar de 45 a 90 minutos aproximadamente, lo que supone el mismo tiempo que una sesión de cardio pero es más efectiva, además se puede combinar.

Entre éstas opciones encontramos, como no, la electroestimulación integral (¡ojo! No estos aparatitos de la teletienda para los abdominales). Hablamos de estimulación muscular en todo el cuerpo a la vez lo que acelera nuestro metabolismo ayudándonos a adelgazar más rápidamente y, además, intensifica la efectividad de nuestros entrenamientos hasta un 70% reduciendo el tiempo destinado al entrenamiento hasta 1 o 2 sesiones a la semana de sólo 20 minutos.

De modo que si quieres hacerle hacer un favor a tu cuerpo y despedirte de la grasa, baja de la cinta y haz sesiones de fuerza cortas pero intensas. Te sentirás mejor, más fuerte y verás mucho antes los cambios.