El entrenamiento en circuitos está muy de moda. Cambiar de movimiento a movimiento con períodos de descanso bajos es, supuestamente, el no va más del entrenamiento. Los gimnasios estás llenos de horarios de clases colectivas de todo tipo.

Desafortunadamente, no es oro todo lo que reluce. Como hemos comentado, el entrenamiento de fuerza será una herramienta poderosa en la transformación de nuestro cuerpo, y esto va de la mano con el entrenamiento en circuito y también de muchas clases como el pump o el gap, pero no de manera exclusiva.

Claro que el entrenamiento de circuito es una gran manera de conseguir un montón de trabajo realizado en un corto período de tiempo, y ayuda a mantener tu ritmo cardíaco y construir un cierto condicionamiento. Pero, los programas de ejercicio más eficaces siempre incluyen una mezcla de pesas, trabajo de gimnasia, movimientos explosivos, y tal vez algún circuito de formación.

En este tipo de entrenamientos colectivos se busca un ejercicio general que pueda hacer todo el mundo. Por lo tanto, si eres nuevo y estas empezando harás lo mismo que aquel que lleva 3 años y está más que aburrido, si te duele la rodilla harás lo mismo que aquel al que le duele el cuello y, por supuesto, no pares la clase para hacer un comentario sobre tus dudas.

Limitarse a sólo entrenamientos de estilo circuito es limitar los resultados potenciales que puedes lograr. Con un entrenamiento personal los objetivos que se buscan conseguir son tuyos y sólo tuyos, y tu entrenador hará todo lo posible en función a tus horarios, posibilidades, nivel y gustos para ajustarse a ellos lo máximo posible.

No te limites a un tipo de entrenamiento y aprovecha todas las oportunidades que tienes para estar en forma. Los entrenamientos variados y personificados son una forma divertida y efectiva de ponerte en forma y conseguir tus objetivos.